Finalizan los Cursos de Verano de la UMA en Ronda en los que han participado 400 alumnos

Los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga, organizados por su Fundación General (FGUMA), han finalizado este viernes su oferta formativa en las localidades de Ronda y Vélez-Málaga. Durante estas cuatro jornadas ambas sedes han acogido un total de once actividades, entre seminarios, conferencias magistrales y espectáculos, con una participación conjunta de más de 700 personas, aunando tanto la modalidad presencial como por streaming. En la ciudad del Tajo, sede decana de los Cursos, los encargados de clausurar esta nueva edición de la cita han sido la alcaldesa del municipio, María Paz Fernández; Diego Vera, director de la Fundación General de la UMA; y Manuel Elena Duarte, en representación de Banco Santander.

Una de las invitadas en esta última sesión ha sido LaMari de Chambao, que ha acudido al seminario dedicado a debatir sobre la nueva oncología para aportar su testimonio, narrando las experiencias que vivió tras ser diagnosticada de cáncer de mama en el año 2005, una enfermedad que logró superar. “Ahora me siento bendecida”, ha confesado. En el diálogo, moderado por el periodista Héctor Márquez, la cantante ha relatado desde la detección de su tumor, pasando por cómo se enteró del diagnóstico y lo comunicó a su familia y la manera en que afrontó el proceso. “Te sientes tan vulnerable que lo único que quieres es que te guíen”, ha asegurado. Y así lo hizo, según sus palabras, siguiendo todos los consejos y directrices del oncólogo Emilio Alba, al que ha agradecido la le explicó los pasos y la tranquilizó durante toda la etapa.

Al hilo de esta charla, Antonio Rueda, codirector de la actividad y jefe del servicio de Oncología del Hospital Regional de Málaga, ha valorado el desarrollo de esta actividad de manera muy positiva al tiempo que ha incidido en la importancia de que cale en la sociedad un mensaje de optimismo. “Una persona diagnosticada de esta enfermedad tiene que saber que cáncer no es igual a muerte, ni tampoco a sufrimiento. Necesitamos que participe con los servicios sanitarios, que cuide su dieta, que haga ejercicio y procure ser anímicamente positiva, pero, sobre todo que mire el futuro con esperanza y colabore en la lucha contra su enfermedad”, ha especificado. Al mismo tiempo, ha recordado que, en la actualidad, más del 60 por ciento de las mujeres y casi esa misma cifra en el caso de los hombres consiguen superar esta patología, precisando que, además, muchos de ellos lo hacen con secuelas muy inferiores a lo que se observaba hace veinticinco años. “Estamos consiguiendo duplicar y triplicar la supervivencia en enfermedades que antes eran incurables, e, incluso en algunas, como el melanoma metastásico, porcentajes altos de pacientes no solo viven más y mejor. Es que se curan. Como oncólogo, esto me lo dicen hace diez años y no me lo hubiera creído”, ha cerrado.

El también presidente de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica ha explicado para cerrar que en los últimos años estamos asistiendo a una “revolución científica” que posibilita que los tratamientos cada vez sean más específicos para cada caso y, por tanto, más eficaces, además de haber conseguido que, a la vez, sean menos tóxicos y se toleran mucho mejor. En este sentido, Rueda ha indicado que estos avances están beneficiando principalmente en la actualidad a pacientes en una etapa de la enfermedad más avanzada, pero que en los próximos años llegará también a enfermos en estadios tempranos. Por ello, Rueda se ha mostrado muy satisfecho y esperanzado con los avances venideros: “El objetivo 2040 de llegar a superar el 75 por ciento de supervivientes a cinco años no es una utopía. Eso lo vamos a conseguir”, ha rematado.

El andaluz, un dialecto desprestigiado por el perfil socioeconómico de sus hablantes

También ha llegado a su fin en Ronda el curso “De Nebrija a los 280 caracteres: el español de hoy en la comunicación digital”, que ha contado en esta jornada de cierre con la presencia de la catedrática Lola Pons. La autora del libro ‘Una lengua, muy muy larga’ ha basado su ponencia en la situación actual de los dialectos de España, centrándose en el andaluz. En referencia a su tema, Pons ha sostenido que tendemos a considerar un dialecto a partir del prestigio de las personas que lo hablan, y precisamente este factor de notoriedad ha influido negativamente en nuestro acento. “El dialecto andaluz ha tenido mala imagen social en el último siglo porque ha pesado el perfil socioeconómico de los andaluces, desprestigiando tristemente nuestra forma de hablar”, ha lamentado.

Precisamente, sobre ese uso de la lengua con fines políticos, la conferenciante ha señalado que el idioma es un importante elemento identitario que puede ser aprovechado e incluso, ha precisado, manipulado a favor de una determinada ideología o en la creación de nacionalismos. Como ejemplo, Pons ha citado el contexto de las recientes elecciones andaluzas: “Los candidatos han elegido hablar en público con un acento que no siempre se ha usado en la tribuna política, buscando una vía empática y de adhesión con los votantes”, ha manifestado.

Por último, y en relación a la tendencia en el empleo del lenguaje inclusivo, la lingüista ha invitado a los usuarios a que no se sientan presionados a hablar de una forma impuesta que no se identifique con su forma de comunicación, entendiendo que haya personas que se sienten comprometidas con esos desdobles. “Debemos encontrar un punto intermedio entre ese tipo de lenguaje inclusivo y nuestra tradición lingüística, que no podemos romper de la noche a la mañana y desde arriba”, ha sentenciado.

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