Jessica Martín, dermatóloga: «Nuestra piel tiene memoria, y por eso debemos cuidarla día a día»

Recientemente se ha incorporado al equipo de Médicos de Ronda, cuyas instalaciones se encuentran situadas en la avenida de Andalucía número 16, la dermatóloga Jessica Martín Vera, con quien hemos querido conversar, ahora que estamos esperando que el otoño entre con todo su rigor, sobre los cuidados que debemos mantener con nuestra piel.

Licenciada en Medicina en la Universidad de Málaga, posteriormente se formó como especialista de Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología en el Hospital Costa del Sol de Marbella. Ahora, también pasa consulta una vez a la semana en Médicos de Ronda.

¿Es importante prestar de forma habitual atención a la salud de nuestra piel?

Si, es realmente importante cuidar nuestra piel en el día a día. Nuestra piel tiene memoria. Cuando nacemos tenemos el vaso vacío, virgen, pero el sol de cada día de nuestra vida es como una gota de agua, que va llenando ese vaso. Es cuando ese capital de tolerar y reparar ese daño se agota, cuando aparecen los problemas de piel. En nuestra zona, tenemos la gran suerte de tener más de 300 días de sol al año, pero eso también significa que nuestra piel está expuesta, tanto a los beneficios como a los daños del sol, si no nos protegemos. Por tanto, es importante adquirir el hábito de usar cremas de protección solar a diario, y no solo en verano.

Además, la piel es un órgano visible, por tanto, nosotros mismos podemos detectar y darnos cuenta de cambios o lesiones que vayan apareciendo. Esto nos permite que podamos acudir al dermatólogo a que nos revise, y a poder detectar y tratar las lesiones con mayor premura que otros órganos.

Este verano ha sido muy caluroso y este inicio de otoño también se está presentando inusual en cuanto a las altas temperaturas que se están dando. ¿Hasta qué punto puede afectar a nuestra piel la climatología?

Puede afectar principalmente en dos aspectos. Por una parte, hemos tenido, y estamos teniendo, días con gran intensidad de radiación ultravioleta, lo que conlleva que sea más dañino para la piel. Esto produce el llamado fotoenvejecimiento, que es el envejecimiento causado por el sol a lo largo de nuestra vida. Estas pieles que han recibido tanto sol, suelen adquirir un tono amarillento y que aparezcan manchas con mucha facilidad. Además, esto conlleva que el riesgo de aparición de cáncer cutáneo sea más alto, más aún si son personas de pieles claras (fototipo I y II). Por tanto, es muy importante el uso de cremas de protección solar a diario.

Por otra parte, estas temperaturas pueden causar que nuestra barrera cutánea no sea adecuada y suframos de sequedad de piel. Esto unido a los baños en piscina, pueden causar picor. Por tanto, sería recomendable mimar nuestra piel especialmente en estos periodos, bañándonos con geles suaves tipo aceites de ducha e hidratando la piel tras ducha con cremas hidratantes.

¿Cómo podemos combatir los posibles efectos que haya dejado el calor en nuestra piel?

Depende de los efectos. A nivel facial, el fotoenvejecimiento y las manchas pueden mejorarse con productos como el retinol y derivados. El láser también puede ser de gran ayuda. Hay personas que van a tener una gran mejoría, pero probablemente no consigamos eliminar ese daño de la piel al 100%. Lo más efectivo es la prevención, y eso conlleva que en nuestra rutina diaria de cuidado esté presente el protector solar.

Además, es importante revisarnos la piel a menudo, para que podamos detectar cualquier daño más grave de la piel que pueda derivar a cáncer cutáneo.

En estos tiempos nos aconsejan desde todas partes, medios de comunicación, publicaciones, etc., hidratar nuestro cuerpo con geles y cremas para mantenerlo en condiciones. ¿Es aconsejable seguir estas indicaciones o depende de cada caso?

En general depende de la piel de cada persona. Nuestra barrera cutánea es grasa, con pH ácido y nos impermeabiliza del medio. En general, una piel sana es capaz de mantener una barrera cutánea adecuada. Pero, muchas veces, nosotros la agredimos, usando geles de baño muy secantes. Además, las temperaturas extremas (tanto calor como frío), la falta de humedad y los baños en piscina entre otros, puede desencadenar mayor sequedad. Entonces, se recomienda usar geles de baño tipo aceites de ducha, que son los productos más parecidos a la composición de nuestra barrera cutánea grasa, y evitar productos secantes/abrasivos en exceso. En caso de que nos notemos sequedad de piel o picor, deberíamos de usar cremas hidratantes tras la ducha.

Está demostrado que una buena alimentación influye de forma positiva en nuestra piel. ¿Qué consejos y qué alimentos nos recomienda para fortalecer nuestra epidermis?

En general una dieta sana. Sobre todo, insistiría en la importancia de comer frutas y verduras, y disminuir en lo posible la toma de grasas saturadas presentes en los productos de origen animal. Con el auge actual de las dietas vegetarianas y veganas, se está estudiando, y viendo, que los pacientes que siguen estas dietas tienen un mejor control en enfermedades como el acné, la dermatitis atópica o la psoriasis.

Además, no nos olvidemos del ejercicio físico, que nos ayuda a mantener también la piel sana y con menor flaccidez.

¿Cuáles son las enfermedades más comunes que se están detectando actualmente en la piel?

En general, una de las causas más frecuentes de consultas son las lesiones premalignas y los cánceres de piel. Además, es frecuente la consulta por acné, manchas en la cara (ya sea por embarazo, alteraciones hormonales o por el sol), rosácea, dermatitis atópica, psoriasis, etc. Otro de los motivos de consulta frecuentes son los relacionados con el pelo, ya sea por caídas estacionales o desencadenadas por estrés (el llamado efluvio telógeno) o alopecias de otros tipos. Además, una causa frecuente de consulta son las infecciones de transmisión sexual, sobre todo las verrugas genitales causadas por el virus del papiloma humano.

Cuando observamos una lesión en nuestra piel que nos preocupa, ¿Qué es lo primero que tenemos que hacer?

Sin duda, consultar con un médico, y si puede ser con un dermatólogo, aún mejor. Tenemos la suerte de que la piel la podemos ver y, por tanto, nosotros mismos podemos observar y detectar las lesiones muy pronto. Esto nos permite que, en caso de que esas lesiones sean malignas, poder tratarlas a tiempo.

¿Cada cuánto tiempo es recomendable visitar al dermatólogo para que revise el estado de nuestra piel?

Depende del paciente. En pacientes con muchos lunares o con patologías cutáneas, seria adecuado revisar mínimo una vez al año. El resto de pacientes, puede revisar cada 1-2 años, siempre teniendo la precaución de auto-revisarnos a menudo y si encontramos cualquier lesión que nos preocupe, acudir lo antes posible para que lo valore un experto.

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