Una firma internacional toma imágenes en 3D para hacer una réplica exacta del busto de la Duquesa de Parcent

Un técnico de una empresa internacional especializada en la realización de escáner digital en 3D ha estado durante esta mañana tomando imágenes del relieve del busto de la Duquesa de Parcent, que se encuentra situada en la entrada del Ayuntamiento, con el objeto de realizar una réplica exacta de esta figura, según han informado fuentes municipales.

Han sido los familiares de la Duquesa de Parcent, que fue toda una mecenas de la ciudad de Ronda en su época, los que han solicitado una copia de este busto, que está realizado en mármol blanco sin policromar, con un siglo de antigüedad y que fue diseñado por el famoso escultor catalán Miguel Blay (1866-1936).

Esta obra realista, de estilo modernista y de un gran valor histórico y artístico, es propiedad del Ayuntamiento de Ronda y una réplica de la misma, según el deseo de los familiares, lucirá dentro de poco en uno de los jardines de sus descendientes.

El Consistorio rondeño tiene los derechos intelectuales sobre la misma, ya que se han superado los 80 años de la muerte del autor de la obra, cuyo fallecimiento se produjo en Madrid el 12 de enero de 1936.

Una primera copia

Hay que destacar que no se trata de la primera copia del busto de la Duquesa de Parcent, ya que existe otra en la plaza que lleva su nombre, junto al Ayuntamiento y que está situada sobre un pedestal sobre la fuente de agua.

La Duquesa de Parcent

Trinidad Von Scholtz-Hermensdorff (Málaga 1867-Viena 1937) fue designada por Primo de Rivera para formar parte la Asamblea Nacional Consultiva, abierta el 11 de octubre de 1927, siendo (junto a otras 12) de las primeras mujeres que ocuparon escaño en el Congreso español.

Dama de honor de la Infanta Mª Teresa, destacó por su gran labor social. Malagueña afincada en Ronda, creó unos talleres artesanales, en la plaza que hoy lleva su nombre, que trajeron a la ciudad maestros artesanos de la madera y la forja. Transformó el Palacio del Rey Moro dándole su fisonomía actual.

En Ronda,  adquirió la Casa del Rey Moro, y tuvo la feliz idea de crear el llamado «Centro Benéfico Docente de Ronda», una especie de Escuela de Artes y Oficios, donde se ensañaban gran diversidad de manufacturas antiguas españolas, tomando como modelo muchas de las piezas que habían aparecido en las exposiciones. No sólo tuvo la idea, sino que además aportó su fortuna para que la misma pudiera llevarse a cabo.

Este centro se instaló en una antigua iglesia sin culto que cedió la «Municipalidad de Ronda». Allí se llevaron maestros, se adquirieron telares y herramientas y, a partir de modelos originales de alfombras antiguas, se enseñó a jóvenes rondeños y de pueblos cercanos a ejecutar estas manufacturas. Los jóvenes accedían al centro sin necesidad de pagar matrícula, exigiéndose únicamente tener deseos de trabajar.

Todo esto dio lugar a que alfombras de diversas zonas (Cuenca, Alcaraz, Alpujarra), muebles, tejidos, etc. fueran allí realizados. Al mismo tiempo, la población joven de la zona encontró un oficio y un medio de vida.

También destacó por su entrega a las causas necesitadas y, así, su hija relató cómo, al estallar la Guerra de Cuba: «Un invierno expuso en la Academia de San Fernando el magnífico Nacimiento que poseía, formado por figuras italianas y españolas, recaudando 40.000 pesetas, que dedicó a una de sus obras benéficas…».

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