El turismo de Andalucía se lanza a la semana laboral de cuatro días

¿Hasta dónde llegará la semana laboral de cuatro días? ¿Qué sectores podrán implantarla? Por lo pronto, el debate está ya encima de la mesa en España y aunque hay economistas y círculos empresariales que enumeran sus desventajas aferrándose al concepto de productividad, esa palabra tan rápida de decir como difícil de desentrañar y explicar, también están quienes piensan que no es una quimera. Incluso, en un ámbito tan ‘esclavo’ como el turismo, donde la rentabilidad va aparejada a estar abierto, hay quien lo ve como una utopía posible. Es el caso del grupo andaluz Simeom capital, de ámbito multisectorial pero enfocado a las visitas turísticas a través de su firma ArtiSplendore, que está en proceso de aplicarlo en sus varias empresas a lo largo de 2021. De hecho, ya han empezado con sus trabajadores del área tecnológica. 

Son varios los proyectos conjuntos de este grupo empresarial con base en la provincia de Granada: programación informática, carpintería creativa, gestión turística, soluciones tecnológicas para recursos humanos y hasta tienen una parte de la empresa dedicada a la agricultura. Con base en Granada e implantación en varias provincias andaluzas, Simeom Capital tiene como principal foco de negocio todo lo relacionado con la gestión de visitas a monumentos y el arte sacro. En su trayectoria constan colaboraciones con el Hospital de Venerables de Sevilla y las catedrales de Cádiz, Málaga o Almería.



Además, tienen representación en comunidades como Castilla-León, Galicia y Canarias y tienen también expandida su empresa en Italia y en México. En total, están presentes en más de 50 activos culturales entre España e Italia y el grupo empresarial ha llegado a emplear a 200 trabajadores cuando ha estado a pleno rendimiento. Una nómina extensa de empleados que este 2021 se van a beneficiar de esta semana de cuatro días así como la empresa entiende que se va a beneficiar de los resultados que obtengan con esta revolución laboral.

A la vuelta de Semana Santa, el grupo ya ha empezado su proceso implantando la semana de cuatros en dos empresas centradas en la programación informática (la firma de soluciones tecnológicas Vocces Lab y la de software de recursos humanos Quakki). Posteriormente, irán aplicando esta semana de cuatro días en sus diferentes empresas que abarcan conceptos tan variados como el turismo, la cultura, el desarrollo tecnológico, el software, la carpintería creativa, la restauración e, incluso, la agricultura. 

Lo que va a proponer la matriz de Simeom Capital para incorporarlo progresivamente a sus empresas en los próximos meses es una jornada de nueve horas cuatro días a la semana. La meta es implantar en todas las empresas del grupo la jornada laboral de cuatro días con el objetivo a medio plazo de llegar al 20% de reducción de la jornada con el mismo salario. Este año el cambio oscilará entre el 10% y el 15% (34-36 horas/semanales) dependiendo del tipo de contrato y del sector de cada trabajador.

Esta propuesta ya está encima de la mesa del Gobierno y, de hecho, el Ministerio de Industria está planteando un proyecto  trabaja ahora mismo en un plan piloto para 200 pymes españolas de sectores tan variados como la abogacía, la consultoría, el marketing o la tecnología. Asimismo, hay empresas andaluzas del ámbito tecnológico como la jienense Software del Sol que ya en 2020 se arrancaron con este modelo.

«Entendemos que, después de aprender sobre la gran fragilidad que la sociedad, se deben impulsar cambios que permitan que exista una directa relación entre la vida laboral y la conciliación con la vida después del trabajo», destacan los socios que dirigen el grupo, convencidos en que «cuatro días de buen trabajo a la semana pueden dar tres días de descanso, atención a la familia, a los amigos y a poder disfrutar en mayúscula de la vida«.

Advierten de que esta medida, que no va acompañada de disminución de salario ni de las horas de apertura de los monumentos y que sí supone menos horas laborales efectivas a la semana, es una acción de concepto para que se desarrolle una mayor optimización profesional. De este modo se dará la oportunidad a todos los trabajadores de disfrutar de «un puente cada fin de semana, un premio al buen trabajo». Lo hacen porque consideran que cada crisis (personal, profesional o social) «puede y debe traer aprendizajes y apuestas decididas por la mejora».

Buscar un mayor arraigo empresarial y que los trabajadores pueden conciliar la vida laboral con la vida fuera del trabajo: son las dos motivaciones por las que se lanza este grupo granadino a marcar un hito en la historia reciente de la empresa andaluza. «Creemos que vamos a ser mejor empresa», recalca uno Francisco Moya, uno de los dos socios del proyecto empresarial, quien eso sí quiere tomar este proceso con la máxima cautela y consciente de las dificultades que van a encontrarse en el camino pero confiado en que se llegará a buen puerto. Es por ello, que irán haciendo estudios cada mes de cómo va resultando este proceso laboral.

“Llevábamos rondando la idea un año y medio antes de la pandemia dando vueltas a qué podíamos hacer para que los trabajadores se sintieran mejor creando no ya sólo un buen clima sino siendo más potentes y productivos”, señala Francisco Moya, uno de los socios, sobre un proyecto que la pandemia del coronavirus no ha frenado, al contrario. «Es un momento de ser ejemplares», apunta sobre una decisión muy meditada y que, no obstante, se va ir revisando detenidamente con estudios e impactos cualitativos y cuantitativos en cada una de sus empresas.

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