Época de alergias: Se esperan altas concentraciones de granos de polen y gramíneas en la Serranía

Si eres de los que tiene alergia al polen del olivo o de la gramínea prepárate para estornudar. Si también lo eres al roble o la encina, trendrás algo más de tregua, aunque mejor no confiarse, ya que habrá menos polen, sí, pero lo habrá.

Aunque en líneas generales los especialistas preveían una primavera con niveles moderados y una intensidad leve en la gran mayoría del país, lo cierto es que esta segunda mitad del mes de mayo, está siendo especialmente molesta para quienes sufren las alergias típicas de esta época.

Las alergias de olivo y gramíneas son de las más comunes, sobre todo en esta zona del país, donde la polinización empieza siempre un poco antes que en el resto, por las altas temperaturas. Además, el fin del uso de la mascarilla, la cual apenas utiliza una buena parte de la población, ha ayudado también en la explosión de los síntomas.

Algunos de los síntomas que puede tener una persona con alergia son: picor nasal, ocular, del paladar e incluso de los oídos acompañado frecuentemente de estornudos, mucosidad y congestión nasal. El enrojecimiento ocular, lagrimeo de los ojos o incluso formación de ampollas o bolsas pueden ser otros síntomas derivados de una alergia. La dificultad respiratoria, tos o ruidos como pitos en el pecho son también comunes cuando se padece un asma alérgico.

RECOMENDACIONES PARA ESTA ÉPOCA SI ERES ALÉRGICO (Fuente: Clínica Quirón)

-Usa la mascarilla. Sobre todo si realizas paseos por el campo o lugares en los que aumenta la concentración de polen en suspensión.

-Extremar la higiene de manos y cara, limpiando con agua fresca la nariz y los ojos frecuentemente. Al llegar a casa de la calle, desprendernos de toda la ropa, echarla a lavar y darnos una ducha para eliminar los restos de pólenes.

-Seguir la medicación y las pautas prescritas por el médico. No olvidar que existen fármacos antihistamínicos que pueden provocar somnolencia, por lo que debe tenerse en cuenta a la hora de conducir o de realizar actividades que requieran concentración.

-Evitar el contacto directo con las plantas productoras del polen al que se es alérgico. En personas muy sensibles pueden producir eccemas y habones en la piel.

– Viajar en coche con las ventanillas cerradas. Evitar los desplazamientos en moto o en bicicleta.

– Utilizar filtros anti polen en el aire acondicionado del coche, y revisarlos antes de la época de polinización.

– En el domicilio limpiar con el polvo con bayeta húmeda, utilizar aspirador, ventilar la casa durante poco tiempo (unos 5 minutos es suficiente) y mejor al mediodía que es cuando la concentración de polen es menor. La concentración mayor ocurre por la noche.

-Vigilar especialmente los días de tormenta de alto contenido eléctrico y los días de viento, ya que las concentraciones de pólenes aumentan mucho.

– No colgar ni tender ropa en el exterior ya que el polen se puede quedar pegado en la tela.

– Lavar y/o pelar muy bien la fruta y verdura antes de comerla. El polen se encuentra con frecuencia adherido a la piel. Los productos obtenidos de las abejas (miel, propoleo) también pueden contener polen en su interior.

 

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